4 pasos para afrontar conversaciones difíciles

En ocasiones nos enfrentamos a conversaciones con un grado importante de intensidad emocional producida por el afecto que podemos sentir por la otra persona, por las posibles consecuencias que puedan tener nuestras palabras o, simplemente, por nuestra propia inseguridad.

El miedo y las emociones incitan a postergar esa conversación, convirtiendo ésta en una “conversación pendiente”, lo cual nos genera frustración, malestar e, incluso, dolor físico.

¿Cómo puedes afrontar esa conversación? Sigue estos 4 consejos:

  1. Prepáratela. Como todo discurso, requiere una preparación. Piensa cuál es el objetivo de esa conversación, anota las ideas clave que sí o sí quieres transmitir, piensa cómo lo vas a estructurar y cuida las palabras que vas a utilizar.
  1. Comenta en voz alta tus ideas, practica el inicio de la conversación, ponte en el lugar de la otra persona, observa si controlas tus gestos y ensaya el tono adecuado de tu voz.
  1. Pide consejo. Puede resultar muy útil obtener feedback de una persona que te ofrezca su punto de vista de forma objetiva. Coméntale cuál es tu objetivo al querer mantener esa conversación y léele tu discurso.
  1. Utiliza una comunicación asertiva. Habla en primera persona; habla de la conducta, no de la persona; ten en cuenta tu comunicación no verbal; mantén una postura relajada y, por último, incluye gracias y por favor.

Si quieres saber más sobre cómo transmitir seguridad con tu comunicación no verbal, cómo preparar tu discurso o quieres aprender a ser asertivo, visita nuestra web www.escuelacomunicando.com

Hablar en público: una puesta en escena

Generalmente, cuando hablamos de una “buena puesta en escena” pensamos en una buena representación teatral encima de un escenario donde se ha cuidado tanto la escenografía, como el vestuario, el ritmo y la dramaturgia. Pensamos en la representación de un buen texto por parte de uno o varios actores que han sabido conquistar al público al que iba dirigido. Realmente, esto último, es lo imprescindible en una puesta en escena: un público al que alguien (un actor, un comunicador) dirige un mensaje. En definitiva, alguien hablando en público.

Discurso_1

No necesariamente debe existir un escenario teatral, ni un texto dramático, ni una gran escenografía o un magnífico vestuario. Pero las capacidades y habilidades con las que debe contar un actor para llegar y satisfacer a su público sí son comunes a las de un buen comunicador: una buena vocalización, una buena dicción, la expresividad adecuada, la capacidad de emocionar, de ser creíble, de improvisar si es necesario, el ritmo adecuado, la energía, la intensidad, etc,

Estas capacidades y habilidades sí deben existir también en un buen orador o, mejor dicho, en un buen comunicador, quien también tendrá que contar con un buen discurso que transmitir a su público para conseguir una buena puesta en escena, ya sea en un auditorio, en un aula, en una oficina, en una plaza o en un teatro.

www.escuelacomunicando.com

ARTÍCULO DE CARMEN MARÍN – PROFESORA DE TEATRO DE ESCUELA COMUNICANDO

CEO: La imagen de la empresa

El papel que adquiere un CEO dentro y fuera de la organización es de vital importancia ya que constituye la imagen y voz de la empresa. En otras palabras, la representa. Por ello, a la hora de hablar en público, es fundamental el uso que hace de la información y cómo la transmite.

Como director general, estás continuamente en contacto con los socios, accionistas, colaboradores, proveedores y trabajadores de la empresa. Además, puede que tengas que atender a los medios de comunicación. Llegado ese momento, debes tener muy claros los pasos a seguir y, principalmente, tener claro cuál es la imagen que quieres proyectar delante de sus interlocutores.

¿Cuáles son las principales pautas a seguir a la hora de preparar ese encuentro?

En primer lugar, definir lo que quieres obtener una vez realizado el discurso. Cuál es la finalidad del comunicado, de la reunión, de la presentación. ¿Qué quieres conseguir? ¿Vender? ¿Informar? ¿Tomar decisiones? ¿Impactar?

En segundo lugar: trazar un plan. Describe el lugar, la hora, los asistentes, el material que vas a necesitar, la duración…

Otro aspecto a considerar son las conclusiones. Debes concluir esa presentación o reunión con algo concreto. Esa conclusión debe ir ligada al objetivo. Por ejemplo: “como CEO convocas una reunión para decidir un nuevo plan estratégico que provoque un aumento del 5% de las ventas para el próximo año”. Si durante la reunión se empieza a hablar de todo un poco y no se centra en nada, pueden pasar dos cosas: o no se ha planteado bien el objetivo de la reunión o se ha perdido de vista. Por ello, es aconsejable cerrar cada discurso o debate con una conclusión centrada en el objetivo.

Por último y no menos importante. identifica al público. Es fundamental que sepas a quiénes va dirigida tu charla para elegir los argumentos más apropiados. La forma de contar lo que quieres decir dependerá del tipo de personas a las que te dirijas.

Descubre más herramientas para hablar en público de manera eficaz en www.escuelacomunicando.com

¿Con quién te sientas a negociar?

En publicaciones anteriores te hemos hablado de lo importante que es preparar tu presentación o discurso a la hora de hablar en público. Pero, ¿cómo tienes que hacerlo? Lo primero que debes hacer es muy sencillo, aunque no por ello menos importante: definir cuál es tu objetivo.

Toda intención tiene un objetivo. Por ejemplo, la negociación con un cliente persigue uno o varios objetivos: conseguir vender un producto, fidelizar al cliente, informarle sobre los beneficios del producto, etc.

¿Cómo puedes definir tu objetivo? Respondiendo a unas preguntas muy básicas: qué quieres lograr, con qué fin, quiénes son los implicados, cómo lo vas a hacer… Una vez respondidas estas preguntas, ya puedes trazar un plan determinando sobre cuándo y cómo vas a lograr tu objetivo.

Veamos un ejemplo: En mi trabajo me piden que enseñe al resto de mis compañeros cómo he conseguido 10 clientes potenciales en un mes. Mi objetivo es transmitir que lo más importante es generar confianza a los clientes.

En este caso, llegado el día de la presentación, deberás enfocar tu discurso hacia este objetivo, de nada servirá que hables de todo un poco. Cuanto más preciso sea tu objetivo, más fácil te resultará lograrlo.

Por otro lado, una vez tengas definido el objetivo, ten en cuenta a tus interlocutores. Te ayudará saber si el público al que te diriges conoce o no el tema de la presentación. Es posible que te encuentres con un público heterogéneo (personas que tienen conocimientos sobre el tema junto a personas que no). En cualquier caso, conocer previamente quién o quiénes asistirán a la reunión o informarte sobre las características de tu cliente, será clave en la preparación de tu discurso.

Ya sabes, define tu meta de forma precisa y ten en cuenta a tus interlocutores, así lograrás tu objetivo.

Descubre las claves de un buen discurso en www.escuelacomunicando.com

Cómo preparar tu discurso ante un tribunal de oposición

¿Cómo preparo mi discurso? ¿Qué voy a decir? ¿Cómo lo voy a hacer? Son preguntas que nos surgen a la hora de hablar en público, habitualmente cuando comenzamos a trabajar en nuestro discurso. Es fundamental que te plantees todas las preguntas que se te ocurran para poder redactarlo de la mejor manera. Pero, antes de nada, la primera pregunta que debes responder es: ¿cuál es el objetivo de mi discurso? Es imprescindible fijar nuestra meta antes de la preparación.

Para diseñar tu objetivo piensa qué quieres conseguir, para qué, cómo, cuándo… Ten en cuenta que cuanto más concreto sea tu objetivo, más fácil te resultará alcanzarlo. Por otro lado, infórmate sobre tu público, en este caso los miembros del tribunal. Conocer su carácter, su actitud, sus preferencias, etc. Recuerda ser empático, mantener la escucha activa y adaptar tus argumentos a las preguntas que te realicen. Por último, ten claro el proceso de elaboración de tu discurso: definir el contenido de la oposición, la búsqueda de información, la preparación del discurso y la imagen que quieres proyectar al tribunal al inicio, durante y al final de tu presentación.

Así que, ya sabes, a la hora de hablar en público el paso previo a la preparación de tu presentación es diseñar el objetivo de tu discurso y no perderlo de vista.

Descubre todas las claves para un buen discurso en www.escuelacomunicando.com

¿Protagonista o víctima? ¿Qué dice tu mirada?

En una reunión, una negociación, ante un auditorio, impartiendo formación… ¡Tu mirada habla! Es en el momento en que como orador te sitúas como víctima o como protagonista en la comunicación interpersonal, la comunicación con el equipo y la comunicación pública. Por eso, aprender a crear el ambiente adecuado para establecer comunicación es fundamental para presentar argumentos con eficacia y credibilidad.

MIRADA DE VÍCTIMA

Si percibes la situación como una amenaza, puede que tu mirada adopte alguna de estas formas:

  • Huidiza como la de un niño miedoso. Mirando al frente o al público en general.
  • Cambiando rápidamente de una persona a otra. Transmite inseguridad.
  • Entrecejo fruncido, protegiendo el miedo detrás de la tensión de la cara.

MIRADA DE PROTAGONISTA

  • Reparte la mirada por orden y no te dejes a nadie, en caso de que sea una reunión o negociación. Asegúrate de dar importancia a todos los asistentes.
  • Cuando hables en público ante un gran auditorio y no puedas mirar a todos, reparte la mirada por zonas:
    • La parte central
    • Los laterales
    • Las primeras filas
    • Las últimas filas
    • No fijes la mirada en una persona concreta o en grupo de personas. En un auditorio pequeño, asegúrate de mirar a todos los asistentes.

Y recuerda: Todo el mundo necesita conectar con la mirada del que habla para sentirse involucrado. Descubre más técnicas en www.escuelacomunicando.com