Claves del storytelling

Con frecuencia escucho comentar a algunos de nuestros alumnos que no pueden hacer una ponencia entretenida porque los temas de los que hablan son demasiado técnicos. Sin embargo, alguien dijo una vez que no hay temas aburridos, sino oradores inexpertos. Estoy de acuerdo totalmente con esa afirmación.

Es cierto que algunas materias son más alegres que otras e incluso invitan más al entusiasmo y a la alegría en escena que otras. Pero eso no significa que no se pueda preparar un discurso de una materia más técnica de manera que resulte atractivo y motivador para el público.

¿Qué hacer para conseguirlo? Aquí tienes las claves:

  1. Ponle pasión, ponle entusiasmo. Si el tema del que vas a hablar te interesa, te apasiona y crees totalmente en lo que dices, transmitirás esa convicción a tu público.
  2. No te limites a aportar datos e información. Cuenta historias. Utiliza el llamado storytelling.

Seguro que has oído hablar muchas veces del storytelling. ¿Qué es y para qué sirve?  Es el arte de contar historias y sirve para atrapar la atención de la audiencia.

Storytelling

Como orador, tienes que tener claros dos objetivos fundamentales para involucrar a tu audiencia: hacerles pensar y hacerles sentir. Mediante tu aportación de datos, ideas y conceptos, vas a conseguir una parte de esos objetivos: que piensen, que comparen su forma de hacer y sus conocimientos con lo que les estás contando. Y para hacerles sentir, nada mejor que contarles una buena historia.

Cuando contamos nuestras vivencias, los cerebros de orador y público se sincronizan y cada uno se imagina visual, auditiva y sensorialmente lo que le estás contando según sus propias experiencias. De esta manera, conseguimos que estemos todos a la vez en el mismo lugar, sintiendo lo mismo, la audiencia y el ponente. En definitiva, si le cuentas una historia, tu público va a atender más. Por eso, sea cual sea el tema del que hables, añade una vivencia, una anécdota un ejemplo que refuerce la comprensión de lo que estás diciendo.

Aquí te indico algunas pautas para hacerlo:

  • Haz una pequeña introducción de la historia, una vez que hayas enunciado el concepto que quieres reforzar. Puedes decir, por ejemplo: “Al hilo de esto, os voy a contar…” O, simplemente, “Os voy a contar algo que me ocurrió…”
  • A continuación cuenta la historia
  • Concluye con una moraleja, con el aprendizaje que eso supuso para ti

No hace falta que la historia sea graciosa, pero sí que refuerce lo que estás diciendo, que esté relacionada con el tema del que estás hablando y que sea tuya, original y auténtica. Y para darle veracidad y hacerla más entretenida, recuerda usar un lenguaje evocador e incluir el máximo de detalles auditivos, visuales y sensoriales posible.

  • Detalles auditivos: Habla de sonidos que había, palabras que se dijeron
  • Detalles visuales: Menciona colores, formas, objetos, luces…
  • Detalles sensoriales: Habla de emociones, de cómo te sentiste

Empieza recordando las diferentes experiencias que has vivido en relación con el tema de tu ponencia, verás que encuentras muchas más de las que imaginas. A continuación, selecciona la que mejor encaje con la idea que quieres reforzar, ensáyala y, ¡a comunicar!