La importancia de la Imagen Personal en la comunicación

Nuestra imagen personal es “La Comunicadora”

Es la que habla de nosotros antes de que hablemos, nuestra tarjeta de visita y por ello, la llave de muchas puertas. ¿Quieres abrirlas?

Lo primero que debemos saber es que imagen proyectamos a los demás de nosotros mismos a  través de la indumentaria, peinado, maquillaje, saber estar, y expresión o lenguaje no verbal. Todo ello  hace que los demás se formen una opinión de nosotros, si nos ven distantes, cercanos, joviales, dinámicos, seguros, serios, divertidos……

Por eso muy importante conocernos, para potenciar mejorar o cambiar aquella parcela de nuestra imagen y conseguir que el mensaje que queremos enviar de nuestra personalidad sea fiable, correcto, comprensible y perdurable, aportando a nuestra imagen confianza.

                  

 

En asesoría de imagen tenemos las herramientas necesarias para que aprendas a través de códigos a proyectar tu personalidad.  Saber elegir en cada lugar y ocasión, los colores, las formas, las líneas, los volúmenes, en nuestra indumentaria. Tu habilidad para desenvolverte socialmente con naturalidad y el lenguaje no verbal (expresión) deben ser tus aliados.

Todos conocemos personas cuyo aspecto exterior es impecable, pero no se expresan correctamente. Algunas que al contrario son grandes oradores, pero su aspecto es desaliñado o  poco adecuado. E incluso personas con una alta formación académica que tienen dificultades para desenvolverse cómodamente y con naturalidad en situaciones determinadas.

 

TIP DE HOY:   QUE LA COMUNICADORA HABLE SIEMPRE BIEN DE TU IMAGEN

¡Hasta el próximo post!

Teresa Ponce

www.tereresaponce.es

 

El líder y el dominio del miedo escénico

Hablar en público puede ser un reto para muchos ejecutivos. Tendemos a pensar que como directivo o líder de equipos es necesario tener de forma innata la habilidad de comunicar en público. Pero los nervios, la timidez y, en ocasiones, la ansiedad, son factores que pueden limitarnos por muy acostumbrados que estemos a comunicarnos en público.

La presión que ejercemos sobre nosotros mismos y el nivel de exigencia que nos imponemos, como líderes ejemplares y grandes comunicadores que debemos ser, activan pensamientos que influyen directamente en nuestro organismo, provocando nervios, estrés, bloqueos, etc.

Si pensamos en un jugador de cualquier deporte profesional, en un partido en el que se juega el puesto al mejor jugador del mundo, ¿cuáles crees que serán sus pensamientos en ese momento? Imagina que se dice a sí mismo: “¡Qué presión! Me juego el título más importante de mi vida”, “no puedo perder después de todo el esfuerzo que he puesto en este partido”, “voy ganando, pero el rival es muy bueno y hay una mínima diferencia de puntos”… Sin embargo, el jugador del equipo contrario piensa: “Lo he hecho en otras ocasiones, he ganado muchos partidos”, “quiero ganar, aunque si pierdo me sentiré orgulloso de haber llegado hasta aquí”, “confío en mis capacidades”… ¿Quién crees que tiene más posibilidades de ganar? Efectivamente, el jugador que piensa en positivo y no se centra en aquello que le puede provocar nervios, estrés y, con ello, perder el partido.

Por ello, identificar los pensamientos que no nos aportan, es decir, que destruyen en lugar de construir, nos ayudará a minimizarlos.

La habilidad de hablar en público se puede aprender, entrenar y mejorar. Lo esencial para comenzar es predisponerse de una actitud positiva, tener la confianza y la creencia de que es posible y lo puedes lograr.

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¿Cómo dar a conocer tu negocio?

Emprender es un camino largo en el que prima la paciencia y, sobre todo, la motivación. Contarlo no es fácil. Todas esas ideas están en tu cabeza y ahora hay que darles forma. Empiezas a reunirte con gente interesada en tu idea y que, probablemente, te aporte un nuevo enfoque desde su punto de vista de experto, nuevos socios, gestores, abogados, asesores, proveedores, agencias de marketing, bancos y un largo etcétera. Así que debes tratar de convencer de lo bueno que es tu proyecto y cómo quieres llevarlo a cabo.

Como sabemos que no es tarea fácil, te facilitamos algunos consejos para elaborar tu “plan de comunicación” y así ganar fluidez cuando vayas a contar tu idea de negocio:

Empieza por definir tu idea, escríbela y piensa si es “sencilla” de entender. Tú sabes a qué te refieres, pero no todo el mundo necesariamente la entenderá. Una vez definida, pide opiniones a la gente de tu alrededor antes de vender tu idea a las personas expertas. Esto te ayudará a definirla con mayor precisión, puesto que tu objetivo final es convertir la idea en acción.

Ya sabes qué quieres transmitir. Antes de coincidir con personas a las que les deba convencer tu idea, traza un esquema sobre lo que quieres contar teniendo en cuenta a quién te vas a dirigir para adaptar tu argumento, dónde lo vas a hacer, si será de forma distendida o más informal, piensa cómo influye el hecho de que esa persona apoye tu idea o no, ten en cuenta las posibles reacciones, si necesitas recursos de apoyo, etc. Te aconsejamos hacer un esquema con todas esas variables.

Por último, piensa en tus expectativas: qué esperas de las personas a las que se lo vas a contar, para qué se lo vas a contar y con qué fin.

“Para empezar un gran proyecto hace falta valentía. Para terminarlo hace falta perseverancia”

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CEO: La imagen de la empresa

El papel que adquiere un CEO dentro y fuera de la organización es de vital importancia ya que constituye la imagen y voz de la empresa. En otras palabras, la representa. Por ello, a la hora de hablar en público, es fundamental el uso que hace de la información y cómo la transmite.

Como director general, estás continuamente en contacto con los socios, accionistas, colaboradores, proveedores y trabajadores de la empresa. Además, puede que tengas que atender a los medios de comunicación. Llegado ese momento, debes tener muy claros los pasos a seguir y, principalmente, tener claro cuál es la imagen que quieres proyectar delante de sus interlocutores.

¿Cuáles son las principales pautas a seguir a la hora de preparar ese encuentro?

En primer lugar, definir lo que quieres obtener una vez realizado el discurso. Cuál es la finalidad del comunicado, de la reunión, de la presentación. ¿Qué quieres conseguir? ¿Vender? ¿Informar? ¿Tomar decisiones? ¿Impactar?

En segundo lugar: trazar un plan. Describe el lugar, la hora, los asistentes, el material que vas a necesitar, la duración…

Otro aspecto a considerar son las conclusiones. Debes concluir esa presentación o reunión con algo concreto. Esa conclusión debe ir ligada al objetivo. Por ejemplo: “como CEO convocas una reunión para decidir un nuevo plan estratégico que provoque un aumento del 5% de las ventas para el próximo año”. Si durante la reunión se empieza a hablar de todo un poco y no se centra en nada, pueden pasar dos cosas: o no se ha planteado bien el objetivo de la reunión o se ha perdido de vista. Por ello, es aconsejable cerrar cada discurso o debate con una conclusión centrada en el objetivo.

Por último y no menos importante. identifica al público. Es fundamental que sepas a quiénes va dirigida tu charla para elegir los argumentos más apropiados. La forma de contar lo que quieres decir dependerá del tipo de personas a las que te dirijas.

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¿Cómo posicionar la cabeza para transmitir seguridad?

Como máximo responsable de la gestión y dirección de una compañía o startup, te interesará saber qué transmites con la posición de tu cabeza a la hora de hablar en público, ya sea cuando tengas que comunicar decisiones, o cuando protagonices reuniones, negociaciones o presentaciones.

Controlar nuestro lenguaje corporal nos permitirá transmitir confianza a los inversores, socios y colaboradores sobre nuestra persona y, consecuentemente, sobre nuestro negocio o sobre la compañía a la que pertenecemos.

Por ejemplo, si ladeas la cabeza, la tienes baja o está en constante movimiento, transmitirás inseguridad y poco control de la situación. Sin embargo, si levantas demasiado el mentón, puedes transmitir prepotencia o desafío. Todo ello, resta credibilidad a tu mensaje. Si lo que quieres realmente es transmitir seguridad, confianza y firmeza y, por lo tanto, más credibilidad para ti y tu proyecto o empresa, recuerda mantener la cabeza recta.

Tener en cuenta estas pautas te ayudará a ganar más seguridad en ti mismo y así conseguirás transmitirla a los demás cuando tengas que hablar en público. Más información en www.escuelacomunicando.com

 «La confianza en uno mismo es el primer peldaño para ascender por la escalera del éxito». Ralph Waldo Emerson