Tips de motivación para emprendedoras

¿Acabas de empezar a emprender y a veces sientes que te pierdes, que no sabes que hacer, te faltan las fuerzas, te vienes un poco abajo?

Desde mi experiencia, esa es una fase necesaria por la que tiene que pasar todo emprendedor, especialmente si, como en mi caso, has empezado con cero (o pocos) euros y cero clientes.

Hoy vengo a hablaros de una técnica muy potente que nos ofrece la Programación Neurolingüística, que es la técnica de “actuar como si” y que a mí me vino genial para esos momentos iniciales en los que la ilusión que tenías al comienzo empieza a decaer porque los resultados no llegan.

“Actuar como si”, según los anglosajones, “fake it till yo make it” y ¿para qué sirve? Fundamentalmente para mantener la motivación e ir haciendo camino hacia tu meta.

¿Cómo hacerlo? Aquí te dejo unos consejos que te servirán de ayuda:

  1. Ten claro tu objetivo, pero sé flexible. Es decir, tu objetivo final es importante que sepas cuál es y que sea un objetivo SMART. Puede que sea algo así como vivir de lo que haces, facturar X cantidad, firmar X contratos, vender X productos en un período de tiempo… Una vez que tengas claro tu objetivo, anota también en qué aspectos puedes ser flexible. No te cierres a una sola forma de hacer o un servicio o producto concreto. Cuanto más abras tu mente, más posibilidades tendrás de dar en el clavo. He oído a varios emprendedores y emprendedoras decir: “No, yo no hago labor comercial”; “No, yo redes sociales me niego”; “No, yo los sábados no trabajo”… Cuando emprendes, tienes que estar dispuesto a hacer muchas cosas aunque a priori no te gusten. Ya llegará el momento en el que puedas delegar, contratar, etc. Pregunta a las emprendedoras de tu alrededor a las que ya les vaya bien cuántas cosas han hecho para llegar a donde están.
  1. Visualiza cómo imaginas tu día a día cuando hayas conseguido vivir de tu proyecto. Una vez que tengas claro cómo quieres que sea, empieza a actuar como si. Llena tu agenda con las actividades que vas a hacer cada día y a cada hora. Por ejemplo:
  • 9:00 Hacerme una lista de contactos a los que puede interesar mi proyecto y de personas que me pueden facilitar contactos
  • 10:00 Pensar cómo voy a hacer mi plan de marketing (qué quiero hacer, quién me puede ayudar, cómo quiero llegar a mis clientes, en qué plataformas quiero estar presente…)
  • 11:00 Hacer un brainstorming para obtener ideas de cómo darme a conocer
  • 12:00 Llamar a algunos de los contactos de mi lista para quedar con ellos

Y a partir de ahí, ve llevando a cabo todas las tareas que plasmes en tu agenda. Por insignificante que parezca, cada una de esas actividades es un paso que te llevará hacia tu objetivo y te ayudará a mantener viva la motivación y la ilusión.

Aquí un cuadrito con la frase: “Si no sabes cómo, hallarás la manera en el trayecto”. Collin McCarty

  1. Comprométete contigo misma. Si realmente quieres emprender, el compromiso con tu causa es fundamental. Trabaja en el horario que te propongas exactamente igual que si lo estuvieras haciendo por cuenta ajena. No te pongas excusas: “tengo que ir aquí, tengo que ir a allá…” Puede que el dentista te dé cita a una hora en la que tenías previsto trabajar. Salvo que sea una urgencia, pídele que te la cambie a otra hora fuera de tu horario de trabajo. Por supuesto que todo esto con flexibilidad, pero lo que quiero decir es que si no te tomas en serio a ti misma y a tu proyecto, los demás tampoco lo harán. He visto tiendas, peluquerías y comercios diversos con la puerta cerrada en numerosas ocasiones “porque tenía dentista”, “porque tenía la nevera vacía”, “porque tenía que llevar a la niña a”… Sí, es desesperante estar horas y horas sin que nadie entre o te llame para interesarse por lo que vendes, pero si tu cliente va a tu establecimiento y se lo encuentra cerrado, eso hará daño a tu imagen profesional y muy posiblemente a su confianza en ti. La profesionalidad involucra varios conceptos, no se trata solo de hacer algo bien, saber mucho de una materia o tener productos bonitos. Tu actitud es muy relevante para el éxito. Y, sinceramente, aunque sea otro debate, hay razones que difícilmente llevarán a un hombre a no ir a trabajar (ir a la compra, llevar al niño…) Si quieres ser una mujer de negocios, cree en ti como tal, con todo lo que ello implica.
  1. Ten paciencia y persevera. Aunque no lleguen los resultados cuando y cómo esperabas, sigue adelante, sigue sembrando, no te rindas, persevera y los resultados llegarán.

 

Todo lo anterior, teniendo en cuenta que eres un ser humano, no una máquina y por tanto, permítete días de desesperación, de bajón o de lo que quieras. Sé flexible contigo misma, pero si quieres conseguir resultados, ¡nunca pierdas de vista tu objetivo!