Mejora tu dicción al hablar en público

Hablar en público de forma eficaz es una destreza que se entrena. La voz es una de nuestras principales herramientas de comunicación. Conseguir una dicción adecuada es una parte importante de las habilidades de un buen comunicador y esto es algo que requiere mucha práctica.

Para que te resulte más sencillo practicar y mejorar tu dicción, esta semana en Escuela Comunicando te damos unos consejos para que puedas desarrollar los hábitos de tu voz.

  1.   Lee en voz alta y atiende a la comprensión. Además del ritmo, la velocidad y la entonación, debemos buscar la coherencia y el sentido en nuestras palabras.
  2.   Controla la respiración. Es fundamental tener claras las pausas y en qué momentos tomar aire para no quedarte sin él en mitad de la exposición.
  3.   Remarca con la intensidad o la inflexión de la voz aquello que quieras destacar. Para ello, señala tus palabras clave y piensa cómo destacarlas del resto.
  4.    Haz ejercicios de articulación de la voz. Vocaliza exagerando las vocales, abriendo bien la boca y separando detenidamente todas las sílabas.

Son ejercicios muy sencillos y a los que puedes recurrir en cualquier momento.

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Si vas a opositar, háblate a ti mismo

En post anteriores hemos hablado de la preparación de tu presentación, te hemos dado pautas para que definas el objetivo de tu discurso y te hemos proporcionado 5 tips para que controles tu postura corporal a la hora de hablar en público.

Ahora, queremos que REFLEXIONES sobre el lenguaje que utilizas contigo mismo. Y es que sabemos que tanto antes como durante la oposición se generan una serie de emociones y estados de ánimo: nervios, miedo, inseguridad, agobio, bloqueos, etc. ¿Cómo puedes gestionar esas emociones? Todo empieza por el lenguaje que utilizas cuando te hablas a ti mismo. Para ello, te sugerimos los siguientes ejercicios:

  1. Anota las emociones y sentimientos que te genera el hecho de prepararte la oposición.

Ejemplo: Tengo miedo de que me salga mal o que no me salgan las palabras en el tribunal.

  1. Anota lo que te gustaría conseguir.

Ejemplo: Dejar de tener miedo y no sentirme inseguro/a.

  1. Modifica el mensaje anterior y formúlalo en positivo.

Ejemplo: Quiero sentirme seguro/a, confiar en mis posibilidades y si algo no sale como esperaba habrá sido un aprendizaje.

Pregúntate qué te dices a ti mismo y empieza a modificar tu lenguaje, eso te ayudará a ganar mayor confianza y a visualizar lo que quieres conseguir.

“Las conversaciones más importantes son las que mantienes contigo mismo”

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