Es imposible no comunicar

La teoría de la comunicación humana, cuyo principal autor es Paul Watzlawick, nos presenta cinco axiomas, es decir, cinco proposiciones o enunciados tan evidentes que se considera que no requieren demostración. Y el primer axioma  de Watzlawick es que Es imposible no comunicar.

No exsite la “no comunicación”. Hagas lo que hagas, comunicas.

Comunicación

¿Eres consciente de lo que comunicas cuando eludes una respuesta, no dices claramente “no”, a través del silencio o mediante el lenguaje no verbal?

Veamos un par de ejemplos:

  1. Envías un whatssapp a un amigo proponiéndole ir al cine. No te contesta. Podríamos pensar que no se está comunicando contigo. Sin embargo, el silencio también es comunicación, puesto que también significa algo, aunque no sepamos qué. El que calla (emisor) tiene una intención y el receptor reflexiona y le otorga significado a ese silencio o bien se hace preguntas.
  2. Imagina esa misma situación, pero ahora tu amigo está delante de ti, puedes verle. Le propones ir al cine y no te contesta. Sin embargo, mediante su lenguaje no verbal te transmitirá mensajes: puede que se muestre inquieto, altivo, enfadado, molesto, ilusionado, risueño… El hecho de ver su postura corporal, la expresión de su cara, la posición de su cabeza, su mirada… te proporcionará mucha información, aunque no te conteste con palabras.

Por lo tanto, ten siempre en cuenta que, hagas lo que hagas, comunicas, de manera que, si quieres tener comunicaciones exitosas, es imprescindible que tengas en cuenta las posibles repercusiones de tus acciones (silencio, movimientos, expresión facial…) en los demás.

¡Puedes empezar ya mismo a mirar tu comunicación desde esta nueva perspectiva!

No alimentes el temor

Ocupas un puesto de responsabilidad en la empresa, tienes un equipo de personas a tu cargo, reuniones importantes y, en ocasiones, presentaciones en público. En definitiva, diferentes situaciones, diferentes ámbitos y diferentes escenarios que tienen algo en común: tienes que comunicar y convencer. Sin embargo, llegado el momento, te vas sintiendo pequeño, te llenas de inseguridades y aparecen todo tipo de síntomas, algunos de ellos de tipo conductual, llegando incluso a posponer la situación o a evitarla, dejándole la responsabilidad a otra persona.

¿Te has parado a pensar que cuando haces eso estás regalando oportunidades?

Para vencer tu miedo escénico, comienza cambiando tu forma de plantearte la situación. No lo veas como una amenaza, sino como una oportunidad para comunicar tus ideas, compartirlas con quienes te oyen y convencer a tu público.
Puede que unos días antes de la exposición aparezca la ansiedad y lo empieces a pasar mal. ¿Qué puedes hacer ante esa situación? Pon freno a los pensamientos negativos. Aparecerán de forma automática y eso, si es lo que lleva ocurriendo toda tu vida, no lo vas a poder evitar. Pero sí puedes evitar creértelos y que continúen contigo. En cuanto aparezcan, toma conciencia de ellos, piensa que no te van a ayudar a conseguir tus objetivos y desvía tu atención hacia otro lado. ¿Hacia dónde? ¡Muy fácil! Hacia tu discurso. Repásalo de nuevo, visualízate exponiéndolo con seguridad y soltura. En definitiva, prepárate para el éxito, para comunicar y convencer: tu valor diferencial.

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