CÓMO CONVERTIRTE EN UN BUEN ORADOR

Es muy habitual admirar a otras personas cuando hablan en público. Tal vez te fijes en ellos, te fascine cómo se mueven en el escenario, te hagan sentir diferentes emociones o te cautive su voz y puede que pienses que tú nunca podrás hacer lo que hacen ellos. Consideras que no eres un buen orador, que no has nacido para esto, que lo de hablar en público es para otros.

Sin embargo, hablar en público es una habilidad que se entrena, así que llegar a ser un buen orador no es tan difícil como crees: puedes entrenar y puedes empezar a hacerlo ahora mismo. Eso sí, sin compararte con nadie: solo compárate contigo mismo. Es la manera ideal de medir tu progreso.

Hoy te dejamos unas pautas para que puedas planificar tu entrenamiento como orador:

  1. Ten a mano una lista de las cualidades que tiene que tener un buen comunicador para hablar en público. Aquí te indicamos las principales:
  • Control de la postura corporal: espalda erguida, hombros hacia atrás, pies firmemente apoyados en el suelo.
  • Manejar gestos que acompañan el discurso: brazos separados del cuerpo y palmas de las manos abiertas.
  • Expresión facial: sonrisa y mirada a todo el público.
  • Preparación del mensaje: tener claros los objetivos y darle una buena estructura.
  • Tener un léxico amplio y aptitudes para argumentar.
  • Una buena dicción.
  • Entonación variada.
  • Voz firme y bien proyectada.

También puedes elaborar tu propia lista con las características que más te gusten de tus ponentes favoritos.

  1. Ponte una calificación para cada una de las cualidades, del 0 al 10, por ejemplo.

  1. Decide por dónde quieres empezar y qué vas a hacer para subir el nivel de cada cualidad.

  1. Habla en público siempre que tengas ocasión y practica los puntos que te has propuesto.

Decir “me ha salido bien” o “me ha salido mal” es demasiado abstracto y no conduce al cambio. Márcate objetivos, entrena con constancia y regularidad, chequea tus niveles de vez en cuando y ¡verás como cada vez eres mejor orador!

 

Herramientas de comunicación de la Programación Neurolingüística

En los años 70 del siglo XX, Richard Bandler y John Grinder crearon un modelo de comunicación que permitía aplicar herramientas muy poderosas y efectivas.

Estos autores estudiaron a tres profesionales extraordinariamente efectivos en su actividad terapéutica: Fritz Perls, creador de la escuela psicológica conocida con Gestalt, Virginia Satir, famosa por su capacidad para trabajar con familias y Milton Erickson, mundialmente famoso por su dominio de la Hipnosis.

La PNL trata de identificar los estados y comportamientos utilizados por las personas de éxito, para poder modelarlas y si es posible enseñar a otros para facilitar un cambio generativo.

¿Y por qué Programación Neurolingüística?

Programación por la habilidad para descubrir y utilizar los programas que empleamos en nuestra comunicación con nosotros mismos y con los demás.

Neuro: Recibimos información a través de nuestros cinco sentidos: visual, auditivo, kinestésico, olfativo y gustativo y nuestro sistema nervioso la procesa.

Lingüística: A través del lenguaje y de otros sistemas de comunicación no verbal, nuestras representaciones neuronales son codificadas, ordenadas y provistas de significado. Incluye: imágenes, sonidos, sensaciones, olores, sabores y palabras.

La PNL es una herramienta extraordinaria aplicable a todos los campos en los que importa comunicar mejor y con mayor eficacia: negociación, ventas, dirección de equipos, entrevistas de evaluación del desempeño, entrevistas de trabajo, oratoria, reuniones…

Aprendiendo técnicas de Programación Neurolingüística mejorarás tu comunicación en todos los ámbitos.

La importancia de la Imagen Personal en la comunicación

Nuestra imagen personal es “La Comunicadora”

Es la que habla de nosotros antes de que hablemos, nuestra tarjeta de visita y por ello, la llave de muchas puertas. ¿Quieres abrirlas?

Lo primero que debemos saber es que imagen proyectamos a los demás de nosotros mismos a  través de la indumentaria, peinado, maquillaje, saber estar, y expresión o lenguaje no verbal. Todo ello  hace que los demás se formen una opinión de nosotros, si nos ven distantes, cercanos, joviales, dinámicos, seguros, serios, divertidos……

Por eso muy importante conocernos, para potenciar mejorar o cambiar aquella parcela de nuestra imagen y conseguir que el mensaje que queremos enviar de nuestra personalidad sea fiable, correcto, comprensible y perdurable, aportando a nuestra imagen confianza.

                  

 

En asesoría de imagen tenemos las herramientas necesarias para que aprendas a través de códigos a proyectar tu personalidad.  Saber elegir en cada lugar y ocasión, los colores, las formas, las líneas, los volúmenes, en nuestra indumentaria. Tu habilidad para desenvolverte socialmente con naturalidad y el lenguaje no verbal (expresión) deben ser tus aliados.

Todos conocemos personas cuyo aspecto exterior es impecable, pero no se expresan correctamente. Algunas que al contrario son grandes oradores, pero su aspecto es desaliñado o  poco adecuado. E incluso personas con una alta formación académica que tienen dificultades para desenvolverse cómodamente y con naturalidad en situaciones determinadas.

 

TIP DE HOY:   QUE LA COMUNICADORA HABLE SIEMPRE BIEN DE TU IMAGEN

¡Hasta el próximo post!

Teresa Ponce

www.tereresaponce.es

 

¿Para qué necesitamos redactar en esta era digital?

En esta época digital en la que tecnología reina sobre todos nosotros hablar sobre la necesidad de una buena redacción puede resultar…  inútil, casi absurdo. Y más aún redactar sobre ello.

Por qué? Porque la tecnología, el bombardeo constante de imágenes, la información de rápido consumo nos invade, nos satura y perdemos de vista lo imprescindible que es para el ser humano leer y… escribir.

¿Para qué escribir si una imagen vale más que mil palabras? Pensemos en el mundo tecnológico, en las redes sociales, especialmente en Instagram. Hasta las cuentas más visuales tienen textos que dan su interpretación de la foto que publican, explican el porqué y el para qué de lo que nos enseñan. Las imágenes podemos interpretarlas como queramos, los textos no. así que tengamos en cuenta que cada vez que colgamos una foto en nuestras redes, si no redactamos un texto que la acompañe estamos perdiendo una oportunidad de  lanzar el mensaje que a nosotros nos interesa enviar.

Y no solo perdemos la oportunidad al publicar, los famosos algoritmos de las distintas plataformas premian con más visibilidad aquellas cuentas que generan más comentarios. Es decir, se considera más importante aquella cuenta de Instagram que recibe más comentarios, no la que tienen mejores fotos. Porque esos programadores que están detrás de las plataformas digitales se han dado cuenta que las redes sin interacciones son redes vacías, y no basta con poner un like o un corazoncito, lo relevante en comentar por medio de textos.

Algo que se mueve en el mundo tecnológico para valorar más una buena comunicación por escrito pero aún mucho camino por recorrer para no mirar por encima del hombro a los perfiles de humanidades.

Y es que todo empieza cuando somos más jóvenes y el sistema educativo que hemos creado nos hace elegir entre ciencias y letras. Parece que si se te da bien redactar no puedes valer para la física y al revés. Debes elegir entre ser un programador rarito  o un pirado de las novelas, no puedes valer para todo.

Precisamente en el mundo tecnológico, los equipos multidisciplinares, de formación más renacentista, son los más valorados a la hora de sacar adelante sus proyectos, según afirman profesionales como Cristina Aranda, directora de Intelygenz y cofundadora de MujeresTech.

Porque no podemos olvidar que Google funciona con palabras y que las webs y las redes nos explican con textos lo que pueden hacer por nosotros. Por eso una redacción eficiente es más que nunca necesaria en esta época digital.

Cristina Castejón

PON A DIETA A TU MIEDO

Ya hemos hablado en otros post sobre el miedo escénico. ¿Se puede superar?

La mayoría de las personas que son preguntadas acerca de sus sensaciones al hablar en público, coinciden en describir síntomas desagradables: temblores, sequedad de boca, malestar estomacal, palpitaciones, rubor… Son los síntomas fisiológicos que se producen como consecuencia del miedo escénico. Hay personas que no llegan ni siquiera a sentirlos, porque se rinden antes de ponerse delante de un público. Sufren “por adelantado” cosas que no han ocurrido.

Sobre el miedo se han escrito y dicho muchas cosas, desde claves para superarlo hasta afirmaciones que nos dicen que hay que aceptarlo. En la Escuela vemos frecuentemente personas que han conseguido superar un auténtico pánico y lo han convertido en algo de nervios, tranquilidad e incluso disfrute. Nosotros defendemos que se puede vencer el miedo escénico porque vemos a diario personas superándose. Por lo tanto, afirmamos que sí, se puede superar el miedo escénico.

Lo primero que debes saber es que el miedo escénico lo alimentas tú. Por lo tanto, dejar de alimentarlo es una decisión tuya.

¿Ya lo has decidido? Pues vamos allá. Aquí te vamos a proporcionar un par de trucos para que mantengas a tu miedo escénico a dieta. ¡Puede “adelgazar” tanto como tú quieras!

En primer lugar, te proponemos que contestes a estas preguntas.

  1. ¿En qué porcentaje contribuyes con tus pensamientos a alimentar tu miedo escénico?
  1. ¿En qué porcentaje quieres contribuir a alimentar tu seguridad?
  1. ¿Qué has hecho hasta ahora para conseguir vencer el miedo?
  1. ¿Qué estás dispuesto a hacer para lograrlo?
  1. ¿Piensas que te puede ocurrir algo malo al hablar en público?
  1. ¿Para qué te sirve pensar así? Haz una lista de los beneficios

Truco nº 1:

Si piensas que te puede pasar algo malo al hablar en público, ¡dale la vuelta! Y ahora piensa, tranquilamente, cuál de las dos opciones es más probable que te ocurra.

Por ejemplo:

“Pienso que me voy a olvidar de todo” => “Me voy a acordar de todo”

¿Qué es más probable que sea cierto? La opción positiva, seguro. Aunque puede que se te olvide alguna cosa, te acordarás de casi todo. Piensa que el público no sabe lo que vas a decir, por tanto no puede saber si te has olvidado de algo.

Truco nº 2:

Haz una lista de tus cualidades. ¿Cuáles son tus fortalezas a la hora de situarte delante del público? Piensa bien, ¡seguro que encuentras un montón! Y si no se te ocurren muchas, pregunta a una voz amiga.

Escribe tu lista y léela todos los días.

Recuerda, si quieres cambiar miedo por seguridad, es imprescindible que dejes de alimentar al primero y alimentes una nueva imagen de ti a diario.

Y de vez en cuando, mide tu progreso. Ya verás como cuando lleves unos días haciéndolo, comprobarás que funciona.

 

La comunicación en la era digital

Realmente llamamos así a esta forma de comunicación porque está fuertemente marcada por la tecnología, es por esto por lo que añadimos el término digital pero realmente no cambia el sentido de lo que entendemos por comunicarnos: proceso mediante el cual se transmite información de un punto a otro.

El hecho de usar las tecnologías para transmitir esta información es lo que hace que impacte en nuestros hábitos, los modifique lentamente o de forma disruptiva, acabando con cualquier hábito anterior.

La forma de entender la comunicación en la era digital depende en gran medida de nuestra edad y nuestra actitud, sí. Y es que siempre ha habido una brecha generacional en cuestión de valores, experiencias etc pero esta vez además hay que añadir una brecha tecnológica intergeneracional que nos hace entender la comunicación de forma diferente pero que nos da la oportunidad de aprender los unos de los otros, nativos digitales de nativos analógicos y viceversa.

El avance de las tecnologías es rápido, muy rápido y cambiante. La certeza ha desaparecido.

Comunicación era digital

¿Quiere decir esto que es incontrolable? no desde luego. Quiere decir que ha cambiado la base sobre la que sustentábamos nuestros conceptos y que necesitamos entender para poder actuar.

Los flujos de comunicación a través de la tecnología son globales, todos podemos acceder a estos flujos lo que nos abre las puertas a nuevas oportunidades, nuevas formas de aprender, de crear, de formar, de compartir, de trabajar, de actuar.

Para que resulte apasionante entrar en este flujo de comunicación global, esta forma de estar conectado al mundo, es necesario que cada uno lo hagamos como sintamos que es la mejor forma para hacerlo, no hay una forma única de hacerlo; la forma más apasionante es hacerlo A TU MANERA.

En la escuela vamos a proporcionaros el conocimiento, las herramientas y la experiencia para que, de una forma personalizada, encontréis la forma más adecuada de subiros a los flujos de comunicación de esta ya presente, era digital porque tú puedes crear futuro y formar parte activa de él.

¡Bienvenidos al Antropoceno!

Lo que puedes comunicar con tu voz

Muchas personas piensan que, a la hora de hablar en público, lo más importante es el contenido, lo que se dice. Por supuesto que es necesario conocer el tema sobre el que vas a hablar en profundidad, utilizar el lenguaje de forma eficaz y preparar una buena presentación, pero lo que más te va a ayudar a transmitir y a llegar a tu público es la puesta en escena, compuesta por el lenguaje corporal y el lenguaje paraverbal (la voz).

Comunicar con la voz

Aquí te dejamos una serie de preguntas para que chequees tu lenguaje paraverbal y algunos trucos para mejorarlo:

  1. ¿Qué volumen utilizas? Busca un volumen medio, dale un punto más de fuerza a tu volumen habitual. Puede que al principio te resulte extraño y poco natural. No te preocupes, con el tiempo formará parte de tu zona de confort.
  2. ¿A qué velocidad hablas? Demasiado deprisa puede resultar acelerado y puede hacer que a tu público no le dé tiempo de procesar todas las ideas. Demasiado despacio puede dormirles. Truco: Juega con las velocidades, ve variando. Di algunas palabras o sílabas más despacio, otras más deprisa y, en general, utiliza un ritmo intermedio.
  3. ¿Haces pausas y silencios? Puede ser que consideres que un silencio o una pausa significa que te has quedado en blanco y que tus interlocutores se van a dar cuenta. En absoluto. Un silencio proporciona fuerza a las palabras que acabas de decir y hace que éstas calen más en tu público.
  4. ¿Qué tal andas de entonaciones? Jugar con la velocidad, el timbre, las pausas, alargar palabras y variar volúmenes hará que tus entonaciones tengan muchos más matices.
  5. ¿Cómo vas de dicción? ¿Eres de los que pronuncia cada letra o a veces cuesta entenderte? Para articular mejor, abre bien la boca y pon atención a que suenen todas las letras.

Trabajando estos aspectos clave del lenguaje paraverbal conseguirás que tu comunicación sea más eficaz y llegue más a los demás. Trabaja, ensaya, lee en voz alta para ir desarrollando estas habilidades pero, sobre todo, ¡ponle pasión! Si te involucras en el mensaje, lo cuentas con entusiasmo y te gusta lo que dices, tu voz sonará con fuerza, firme, creíble y profesional. Esto hará que tu cuerpo se mueva en consonancia acompañando a tus palabras y el resultado seguro que es excelente.

Descubre cómo trabajar estos aspectos de la comunicación en www.escuelacomunicando.com

Es imposible no comunicar

La teoría de la comunicación humana, cuyo principal autor es Paul Watzlawick, nos presenta cinco axiomas, es decir, cinco proposiciones o enunciados tan evidentes que se considera que no requieren demostración. Y el primer axioma  de Watzlawick es que Es imposible no comunicar.

No exsite la “no comunicación”. Hagas lo que hagas, comunicas.

Comunicación

¿Eres consciente de lo que comunicas cuando eludes una respuesta, no dices claramente “no”, a través del silencio o mediante el lenguaje no verbal?

Veamos un par de ejemplos:

  1. Envías un whatssapp a un amigo proponiéndole ir al cine. No te contesta. Podríamos pensar que no se está comunicando contigo. Sin embargo, el silencio también es comunicación, puesto que también significa algo, aunque no sepamos qué. El que calla (emisor) tiene una intención y el receptor reflexiona y le otorga significado a ese silencio o bien se hace preguntas.
  2. Imagina esa misma situación, pero ahora tu amigo está delante de ti, puedes verle. Le propones ir al cine y no te contesta. Sin embargo, mediante su lenguaje no verbal te transmitirá mensajes: puede que se muestre inquieto, altivo, enfadado, molesto, ilusionado, risueño… El hecho de ver su postura corporal, la expresión de su cara, la posición de su cabeza, su mirada… te proporcionará mucha información, aunque no te conteste con palabras.

Por lo tanto, ten siempre en cuenta que, hagas lo que hagas, comunicas, de manera que, si quieres tener comunicaciones exitosas, es imprescindible que tengas en cuenta las posibles repercusiones de tus acciones (silencio, movimientos, expresión facial…) en los demás.

¡Puedes empezar ya mismo a mirar tu comunicación desde esta nueva perspectiva!

Cómo elaborar un buen discurso

Puede que sepas mucho de un tema, que hayas escrito uno o varios artículos muy interesantes sobre una materia en la que eres experto o que lleves muchos años realizando funciones y tareas que te han proporcionado un conocimiento profundo sobre tu profesión.

Y un día te piden que des una charla, una ponencia o una clase sobre ello. Algunas personas pueden pensar que saber mucho sobre una materia es suficiente para hablar de ella delante de un público, pero esto no es así. Conocer el tema es necesario, obviamente, pero no es suficiente. ¿Quién no ha estado en una conferencia tediosa llevada a cabo por un grandísimo experto? Ser experto en un tema no significa ser experto en transmitirlo.

Hoy te traemos unas pautas muy sencillas para preparar tu ponencia:

  1. Piensa en el público. ¿Quiénes son? ¿Qué han ido a buscar a tu ponencia? ¿Cuánto saben sobre el tema? Si sabes para quién vas a hablar, podrás elaborar tus argumentos adaptándolos a tu público y de esta manera asegurar la efectividad de tu discurso.
  2. Dale estructura a tu presentación. Piensa cómo vas a empezar, cuáles son las ideas principales que quieres transmitir y en qué orden lo vas a hacer. Por último, piensa cómo vas a finalizar tu ponencia.
  3. No te empeñes en demostrar que sabes mucho y llenes al público de ideas y conceptos. Repite las ideas principales (dos o tres), varias veces.
  4. Ilustra los conceptos con ejemplos, anécdotas o historias. El público atenderá más, estará más entretenido y recibirá mejor el mensaje.
  5. Termina a tiempo. Si te han dicho que hables una hora, es una hora. No es una hora y cuarto. Una vez más, piensa en tu público. Ellos han ido ahí pensando en finalizar a una hora y no a otra. Piensa también que puede que haya otros ponentes a los que, si te pasas de tiempo, podrías perjudicar al quitarles el suyo.

Sobre esto saben mucho tres miembros de nuestro equipo, profesionales de la comunicación que saben muy bien cómo elaborar un mensaje efectivo.

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Carlos Conde (Redactor en RTVE), Vita Ventura (Redactora en Aragón TV) 
y Vicente Alcaide (Director de EsRadio en Aragón)

Si quieres conocer más sobre ellos puedes ver sus currículum aquí: Formadores Escuela Comunicando

Ellos también comenzaron un día su camino como comunicadores y también tuvieron que aprender. Así que, ya sabes, ¡tú también lo puedes conseguir! Solo tienes que empezar y los resultados llegarán.

“No tienes que ser excelente para empezar, pero tienes que empezar si quieres ser excelente” Zig Ziglar

Qué es el visual thinking y cómo empezar a trabajar con él

El pensamiento visual o Visual Thinking es una forma de procesar información mediante el uso de dibujos. A través de imágenes se pueden identificar problemas, buscar soluciones, encontrar relaciones entre conceptos, contar historias. El pensamiento visual no consiste en dibujar la realidad tal cual la percibimos sino en entender las relaciones que subyacen entre los conceptos y plasmarlas en una imagen. Si eres capaz de dibujarlo, es porque lo has entendido.

No cuentes historias….¡DIBÚJALAS!

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