¿Cómo dar a conocer tu negocio?

Emprender es un camino largo en el que prima la paciencia y, sobre todo, la motivación. Contarlo no es fácil. Todas esas ideas están en tu cabeza y ahora hay que darles forma. Empiezas a reunirte con gente interesada en tu idea y que, probablemente, te aporte un nuevo enfoque desde su punto de vista de experto, nuevos socios, gestores, abogados, asesores, proveedores, agencias de marketing, bancos y un largo etcétera. Así que debes tratar de convencer de lo bueno que es tu proyecto y cómo quieres llevarlo a cabo.

Como sabemos que no es tarea fácil, te facilitamos algunos consejos para elaborar tu “plan de comunicación” y así ganar fluidez cuando vayas a contar tu idea de negocio:

Empieza por definir tu idea, escríbela y piensa si es “sencilla” de entender. Tú sabes a qué te refieres, pero no todo el mundo necesariamente la entenderá. Una vez definida, pide opiniones a la gente de tu alrededor antes de vender tu idea a las personas expertas. Esto te ayudará a definirla con mayor precisión, puesto que tu objetivo final es convertir la idea en acción.

Ya sabes qué quieres transmitir. Antes de coincidir con personas a las que les deba convencer tu idea, traza un esquema sobre lo que quieres contar teniendo en cuenta a quién te vas a dirigir para adaptar tu argumento, dónde lo vas a hacer, si será de forma distendida o más informal, piensa cómo influye el hecho de que esa persona apoye tu idea o no, ten en cuenta las posibles reacciones, si necesitas recursos de apoyo, etc. Te aconsejamos hacer un esquema con todas esas variables.

Por último, piensa en tus expectativas: qué esperas de las personas a las que se lo vas a contar, para qué se lo vas a contar y con qué fin.

“Para empezar un gran proyecto hace falta valentía. Para terminarlo hace falta perseverancia”

Descubre más herramientas para hablar en público de manera eficaz en www.escuelacomunicando.com

CEO: La imagen de la empresa

El papel que adquiere un CEO dentro y fuera de la organización es de vital importancia ya que constituye la imagen y voz de la empresa. En otras palabras, la representa. Por ello, a la hora de hablar en público, es fundamental el uso que hace de la información y cómo la transmite.

Como director general, estás continuamente en contacto con los socios, accionistas, colaboradores, proveedores y trabajadores de la empresa. Además, puede que tengas que atender a los medios de comunicación. Llegado ese momento, debes tener muy claros los pasos a seguir y, principalmente, tener claro cuál es la imagen que quieres proyectar delante de sus interlocutores.

¿Cuáles son las principales pautas a seguir a la hora de preparar ese encuentro?

En primer lugar, definir lo que quieres obtener una vez realizado el discurso. Cuál es la finalidad del comunicado, de la reunión, de la presentación. ¿Qué quieres conseguir? ¿Vender? ¿Informar? ¿Tomar decisiones? ¿Impactar?

En segundo lugar: trazar un plan. Describe el lugar, la hora, los asistentes, el material que vas a necesitar, la duración…

Otro aspecto a considerar son las conclusiones. Debes concluir esa presentación o reunión con algo concreto. Esa conclusión debe ir ligada al objetivo. Por ejemplo: “como CEO convocas una reunión para decidir un nuevo plan estratégico que provoque un aumento del 5% de las ventas para el próximo año”. Si durante la reunión se empieza a hablar de todo un poco y no se centra en nada, pueden pasar dos cosas: o no se ha planteado bien el objetivo de la reunión o se ha perdido de vista. Por ello, es aconsejable cerrar cada discurso o debate con una conclusión centrada en el objetivo.

Por último y no menos importante. identifica al público. Es fundamental que sepas a quiénes va dirigida tu charla para elegir los argumentos más apropiados. La forma de contar lo que quieres decir dependerá del tipo de personas a las que te dirijas.

Descubre más herramientas para hablar en público de manera eficaz en www.escuelacomunicando.com

Conversaciones eficaces con tu equipo

Es momento de cambios en tu empresa. Como director o como jefe, te toca reunir a tu equipo para comunicar las decisiones tomadas. Sabes que es de vital importancia que los equipos sean conocedores de las mismas. Por esa razón, la comunicación se vuelve uno de los factores más relevantes, pues depende de cómo comuniques esas decisiones, transmitirás al equipo mayor o menor credibilidad y provocarás en ellos mayor o menor motivación.

Para no cometer un error y que tu discurso se vuelva susceptible de interpretaciones, es primordial preparártelo bien. Así que, toma nota de estos consejos:

En primer lugar, define la intención de tu conversación con el equipo. Puedes contestar a estas preguntas: ¿cuál es el mensaje o decisión que quieres trasladar a tu equipo? ¿A quiénes afecta? ¿Cómo les afecta? ¿Qué esperas de ellos? ¿Qué papel desempeñas en tu discurso?

Segundo, ten en cuenta que, como dice el refrán, “nunca llueve a gusto de todos”. Puedes obtener todo tipo de respuestas y reacciones. Para que no te coja por sorpresa, ten en cuenta a tu público y piensa cómo pueden responder ante la decisión que les acabas de comunicar.

Por último, utiliza todos tus recursos: el vocabulario que mejor se adecue a la situación, tus gestos, usa la empatía, adapta tus argumentos, etc.

Y, sobre todo, prepara bien tu mensaje para ganar mayor seguridad durante el discurso. Ya que no importa cuántos recursos tengas, si no sabes cómo utilizarlos, nunca serán suficientes.

Aprende a conectar con el público de manera efectiva en www.escuelacomunicando.com

Gana seguridad para tu proyecto final de carrera

En publicaciones anteriores hablamos de un paso fundamental a la hora de presentar tu proyecto final de carrera: tener perfectamente interiorizada la presentación de tu proyecto. Esta vez te damos las pautas para preparar esa presentación y que te resulte más sencillo interiorizarla.

Tienes todo el contenido, has aprobado todas las asignaturas, conoces el tema, crees en él y llega el momento de ponerte manos a la obra. Una de las primeras dudas que surgen cuando vas a hablar en público y tienes que preparar una presentación de esta envergadura es ¿cómo lo voy a hacer?

Te proponemos un ejercicio previo que te ayudará: se trata de precisar lo que esperas de tu presentación. Coge papel y boli y traza un esquema para definir el propósito de tu discurso. Anota por qué has elegido ese tema, qué quieres transmitir al tribunal, dónde lo vas a realizar, cuándo, en qué condiciones, para qué y cuánto tiempo va a durar. Este paso previo es básico antes de preparar tu presentación, gracias a ello enfocarás tu exposición en línea con el objetivo que deseas alcanzar.

“Ningún viento es favorable para el que navega sin rumbo”. Si sabes dónde quieres ir, será más fácil encontrar el camino. En definitiva, si sabes qué quieres puedes concretar el cómo y, así, ganar mayor seguridad.

Adquiere las herramientas para exponer con seguridad y tranquilidad y presenta tu proyecto de fin de carrera de forma eficaz: www.escuelacomunicando.com

La forma de utilizar tus manos al hablar repercute en tu credibilidad

A la hora de hablar en público, comunicar y convencer debe convertirse en un valor diferencial. Cuando hablamos, nuestras manos dibujan nuestras palabras en el aire, apoyando nuestra entonación y favoreciendo la concentración de la mirada del público.

¿QUÉ DICEN TUS MANOS DE TI?

  1. Manos en MOVIMIENTO

Reafirman la intensidad del contenido

Refuerzan tu credibilidad

  1. Manos INMÓVILES, CRUZADAS O CERRADAS

Reducen la fuerza de convicción

Te restan credibilidad

Denotan que te encierras en ti mismo

  1. Manos con las PALMAS ABIERTAS, transmitirás:

Generosidad

Comunicación abierta y positiva

Honestidad

Seguridad y confianza

Ganas de compartir con el público

Las manos deben apoyar nuestra comunicación. Pero ten en cuenta que, del mismo modo que el resto de tus gestos, son una expresión de tus emociones. Aprender a controlar los gestos debe ir acompañado de un manejo de las emociones para que exista armonía y la comunicación fluya con naturalidad. Cuanto más tranquilo estés y más centrado en el aquí y ahora de la comunicación, más firmes y creíbles serán tus gestos.

¿Necesitas conseguir seguridad para tus exposiciones y convencer? ¡Hazlo ahora en www.escuelacomunicando.com!

 

Los efectos de la sonrisa en la comunicación

Ya lo decía Albert Einstein: “Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras, observa su comportamiento”. Nuestros gestos, nuestra expresión corporal, nuestra manera de actuar, comunican en mayor medida que nuestras palabras. Una de las herramientas más poderosas de nuestra comunicación no verbal es la sonrisa.

Cuando hablamos en público la sonrisa puede ser nuestra mejor arma, la utilizaremos en el momento del arranque, lo cual nos servirá para conectar con el público. Así conseguiremos transmitir energía positiva e involucrar al auditorio. Comenzar con una sonrisa amable ayuda a “romper el hielo” y traspasar la barrera entre el comunicador y el público, generando una sensación de complicidad. Además, sonriendo provocamos que los oyentes sientan simpatía hacia nosotros y se alegren de estar presentes en ese momento y quieran escucharnos.

Cuando sonreímos, liberamos una sustancia llamada endorfina, la droga natural de la felicidad. Al sonreír enviamos un mensaje a nuestro sistema nervioso central y el cerebro entiende que todo va bien, ¡incluso si forzamos la sonrisa! Esto provoca un efecto “desestresante”: se calman nuestros nervios y se reduce la ansiedad.

Una sonrisa facilita las relaciones personales y profesionales, incrementa la espontaneidad, la creatividad, la expresión, ayuda a vencer la timidez y además ¡tiene efecto contagioso! Algunos estudios han demostrado que es treinta veces más probable reír en grupo que solo. Pero para poder reír con los demás, primero debemos saber reírnos de nosotros mismos.

¿A qué esperas para sonreír? Tenerlo presente en nuestras presentaciones es factor fundamental en la lucha por acordarnos del contenido, mantener la expresión corporal y recordar el objetivo del discurso. Practicar te ayudará a mantener el equilibrio entre todos los elementos que intervienen en la comunicación. Pero más allá de lo puramente teórico y práctico, lo más importante es ¡DISFRUTAR! Si disfrutamos durante el proceso ayudamos a que los demás también lo hagan y terminaremos la presentación con una sensación agradable y positiva.

Más información en www.escuelacomunicando.com

Vencer el miedo a hablar en público cambiando tus pensamientos

¿Eres CEO? Necesitas comunicar bien. Has trabajado duro para llevar adelante tu proyecto, te has preparado, has tomado riesgos… Como se suele decir, “has echado toda la carne en el asador”. Ahora llega el momento de dar a conocer tu proyecto, vender tus productos o servicios, tu empresa,  en diferentes  ámbitos y escenarios. En muchas ocasiones esto significa tener que hablar en público y para algunas personas esto supone un auténtico calvario, aparece lo que llamamos el miedo escénico, que algunas veces se refleja mediante nervios, temblores, movimientos diversos del cuerpo, sudoración, volumen bajo… Un amplio repertorio de síntomas y otras veces ni siquiera eso, porque se evitan las situaciones que supongan enfrentarse al público. Escapando de la situación, efectivamente, te librarás de pasar ese mal rato, pero también perderás una gran oportunidad de dar a conocer al mundo lo que hacemos. ¿Para qué te sirve trabajar tan duro si después no te das a conocer?

Hablar en público es algo que puede hacer cualquiera. Para vencer tus miedos, solo tienes que cambiar la manera en la que afrontas la situación y sustituir tus pensamientos negativos, que te limitan, por otros positivos, que te potencien.

Veamos algunos ejemplos de pensamientos erróneos:

1. Me siento un impostor. Esto de hablar en público no está hecho para mí, hay quien tiene ese don, pero no es mi caso, yo no he nacido para esto. ¡Error! Hablar en público no es un don con el que se nace, es una habilidad que se entrena.

2. Tener expectativas de fracaso: “Me va a salir mal, me voy a quedar en blanco, me voy a equivocar, no les va a gustar…” ¿En qué te basas para creer eso? ¿De qué te sirve pensar así? Si vas a utilizar tu imaginación para “adivinar” lo que va a suceder, imagina en positivo y ¡verás cómo cambia tu estado de ánimo!

3. El público es “el enemigo” y me va a juzgar. El público no está ahí para juzgarte, está ahí para escuchar lo que les has dicho que les ibas a contar. Céntrate en darles lo que buscan, ¡piensa más en ellos y menos en ti!

4. Si algo falla, he fracasado. Si algo no sale como esperabas, tómatelo como una oportunidad para aprender y hazte la siguiente pregunta: ¿Qué quiero hacer de forma diferente la próxima vez para que el resultado sea satisfactorio? Ponte objetivos específicos y medibles y ¡ve a por ellos!

Y sobre todo, entrena, entrena y entrena… Como dice la famosa frase de la película “El exótico Hotel Marigold”: “Al final, todo saldrá bien, y si no sale bien es que no es el final”.

Más información en www.escuelacomunicando.com