Hablar en público: una puesta en escena

Generalmente, cuando hablamos de una «buena puesta en escena» pensamos en una buena representación teatral encima de un escenario donde se ha cuidado tanto la escenografía, como el vestuario, el ritmo y la dramaturgia. Pensamos en la representación de un buen texto por parte de uno o varios actores que han sabido conquistar al público al que iba dirigido. Realmente, esto último, es lo imprescindible en una puesta en escena: un público al que alguien (un actor, un comunicador) dirige un mensaje. En definitiva, alguien hablando en público.

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No necesariamente debe existir un escenario teatral, ni un texto dramático, ni una gran escenografía o un magnífico vestuario. Pero las capacidades y habilidades con las que debe contar un actor para llegar y satisfacer a su público sí son comunes a las de un buen comunicador: una buena vocalización, una buena dicción, la expresividad adecuada, la capacidad de emocionar, de ser creíble, de improvisar si es necesario, el ritmo adecuado, la energía, la intensidad, etc,

Estas capacidades y habilidades sí deben existir también en un buen orador o, mejor dicho, en un buen comunicador, quien también tendrá que contar con un buen discurso que transmitir a su público para conseguir una buena puesta en escena, ya sea en un auditorio, en un aula, en una oficina, en una plaza o en un teatro.

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ARTÍCULO DE CARMEN MARÍN – PROFESORA DE TEATRO DE ESCUELA COMUNICANDO

Cómo preparar tu discurso ante un tribunal de oposición

¿Cómo preparo mi discurso? ¿Qué voy a decir? ¿Cómo lo voy a hacer? Son preguntas que nos surgen a la hora de hablar en público, habitualmente cuando comenzamos a trabajar en nuestro discurso. Es fundamental que te plantees todas las preguntas que se te ocurran para poder redactarlo de la mejor manera. Pero, antes de nada, la primera pregunta que debes responder es: ¿cuál es el objetivo de mi discurso? Es imprescindible fijar nuestra meta antes de la preparación.

Para diseñar tu objetivo piensa qué quieres conseguir, para qué, cómo, cuándo… Ten en cuenta que cuanto más concreto sea tu objetivo, más fácil te resultará alcanzarlo. Por otro lado, infórmate sobre tu público, en este caso los miembros del tribunal. Conocer su carácter, su actitud, sus preferencias, etc. Recuerda ser empático, mantener la escucha activa y adaptar tus argumentos a las preguntas que te realicen. Por último, ten claro el proceso de elaboración de tu discurso: definir el contenido de la oposición, la búsqueda de información, la preparación del discurso y la imagen que quieres proyectar al tribunal al inicio, durante y al final de tu presentación.

Así que, ya sabes, a la hora de hablar en público el paso previo a la preparación de tu presentación es diseñar el objetivo de tu discurso y no perderlo de vista.

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