Presenta tu proyecto de fin de carrera de forma eficaz

Llega el momento. Has acabado, has aprobado todas las asignaturas, ya solo te queda un paso: presentar tu proyecto de fin de carrera. Es un momento muy importante que, por lo general, se vive solo una vez, y en el que es normal que afloren los nervios o el miedo escénico. Esto puede hacer que, sin querer, le cuentes al tribunal más cosas de las que tenías previstas, es decir, que les cuentes con más fuerza lo mal que lo estás pasando que lo mucho que has preparado el proyecto.

Cuando hablamos en público, nuestros espectadores no solo ven y oyen el contenido de nuestro discurso. Ven, oyen y sienten mucho más: el lenguaje tiene un componente verbal (lo que dices), un componente no verbal (cómo te acompañan tu cuerpo, tu expresión y tus gestos) y un componente paraverbal (cómo utilizas la voz). La emoción que sientas en ese momento la reflejaran tus gestos, tu cara, tu cuerpo y tu voz, dándole o quitándole credibilidad  a tu mensaje. Es indudable que, para obtener una buena nota en tu proyecto de fin de carrera, es imprescindible conocer bien el contenido,  pero si además lo presentas con soltura, ¡puedes obtener una nota mucho mejor!

Para presentar tu proyecto de fin de carrera de forma eficaz, con soltura y credibilidad,  no basta con conocer el contenido, tienes que tenerlo perfectamente interiorizado. Y para eso debes ensayarlo una y otra vez, poniendo cuidado en tu lenguaje verbal, no verbal y paraverbal. Además, el ensayo es directamente proporcional a la seguridad, así que si quieres que tu mensaje sea convincente y tu emoción la adecuada para exponer tu proyecto, ensaya una y otra vez tu presentación hasta que la interiorices para exponerla con naturalidad. Si no puedes hacerlo solo, busca un profesional que te ayude a entrenar tus gestos, tu postura y la voz, pero no lo dejes al azar, prepáratelo bien y ¡triunfarás!

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Consejos para calmar la ansiedad antes de hacer una presentación en público

La situación económica actual propicia que nos encontremos en un momento de reinvención y reciclaje profesional. Esto hace que las funciones de algunas personas dentro de la empresa cambien o se amplíen y tengan que incorporar a sus tareas habituales un nuevo rol: el comercial. Tanto si la relación con los clientes es nueva para ti como si tu puesto habitual es de comercial, saber hablar en público con soltura es un claro valor añadido a tu profesión.

Sin embargo, presentar los productos o servicios de tu empresa delante de un auditorio puede que te genere ansiedad, muchos nervios o miedo escénico. Si es tu caso, aquí tienes algunos consejos para calmar la ansiedad:

  • Antes de comenzar a hablar, o cada vez que pienses en el evento con ansiedad, respira profunda y lentamente, llevando el aire al abdomen, hasta que notes cómo te vas relajando.
  • Relaja los músculos, muévete y suelta tensiones.
  • Abre y cierra la boca y muévela de lado a lado para quitar tensiones de esa zona. Si eres de los que pone la tensión en la mandíbula, tus labios tenderán a juntarse y esto puede perjudicar a la vocalización, a la proyección de la voz y a la sonrisa.
  • Sonríe. Sonreír no solo te hará sentir mejor, sino que además te ayudará a eliminar pensamientos negativos. ¡Además, le estarás diciendo a tu cerebro que todo va bien!
  • Bebe agua antes de empezar. Tu nivel de ansiedad disminuirá.
  • Y, sobre todo, prepárate lo que vas a decir y ensáyalo una y otra vez. Cuanto más te lo prepares y lo ensayes, más seguro te sentirás.

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Preparar la exposición con técnicas teatrales

La preparación de las oposiciones es un camino largo: trabajar, redactar y estudiar para interiorizar bien cada uno de los temas. Pero eso no es todo, después hay que exponerlos ante un Tribunal y para hacerlo con eficacia, conocer el contenido no es suficiente: importa mucho lo que digas, pero también, importa cómo lo digas. Es un momento en el que te lo juegas todo y si no estás acostumbrado a hacer exposiciones orales puede aparecer el miedo a hablar en público.
Cuando tenemos miedo escénico, no solo lo pasamos mal por dentro, también nuestro cuerpo y nuestra voz nos delatan: temblamos, cruzamos brazos, manos y piernas, nos encogemos, nos movemos de forma incoherente y a veces no nos sale la voz y tendemos a la monotonía al hablar. Y todo eso resta credibilidad al mensaje. Al fin y al cabo, no solo estás presentando un contenido, también te estás presentando a ti mismo.
¿Sabías que hay diferentes estudios que nos cuentan que el lenguaje corporal (movimiento, postura, gestos) y el lenguaje paraverbal (tono y timbre de la voz, velocidad al hablar, volumen) tienen un peso del 93% frente al contenido, que solo tiene un peso del 7%?
Para transmitir con seguridad y soltura y proporcionar credibilidad a tus argumentos es necesario entrenar tanto la expresión corporal como la voz. ¡Y es aquí donde las técnicas teatrales te pueden ayudar y mucho! Mediante el juego teatral aprenderás a moverte en el espacio escénico, a improvisar, a utilizar la expresión facial adecuada, a dar credibilidad a tu mensaje a través de la voz, a perder el sentido del ridículo… En definitiva, a hablar en público de manera eficaz.
Además, el teatro es una excelente herramienta de desarrollo personal que no solo te ayudará en tu examen de oposición. ¡Vivirás una experiencia que se quedará contigo toda la vida!

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El mindfulness como complemento a hablar en público

Hablar en público es una situación estresante para la mayoría de las personas. Y no hablamos solo de ser el ponente en una conferencia. Algunas personas lo pasan mal cuando tienen que expresarse delante de desconocidos en diferentes escenarios: un acto social, una entrevista de trabajo, una reunión de comunidad… Son múltiples las situaciones en las que aparece la inseguridad o la timidez y se sienten incapaces de decir lo que quieren, hacer preguntas, opinar… Pero, ¿por qué ocurre esto? ¿Qué hace que se sientan así? Ellas mismas lo hacen mediante sus conversaciones internas.

Si estás pensando en lo que van a decir de ti, en la impresión que vas a causar o en lo que te pasó aquella vez que te quedaste en blanco, tú mismo te estás poniendo límites. Eso es lo que te provoca ansiedad e inseguridad.

Hay personas que, en cambio, disfrutan hablando en público, conociendo a gente diferente y comunicándose abiertamente con conocidos y extraños. ¿Cómo lo hacen? Centrándose en el aquí y ahora, poniendo atención plena a lo que está ocurriendo en ese momento y no a lo que ocurrió en el pasado o lo que ocurrirá después.

¡La buena noticia es que tú también puedes hacerlo! A través del mindfulness puedes aprender a centrarte en el momento presente y de ese modo disfrutar de la comunicación con tus interlocutores. “La atención es un músculo que se debe entrenar”, nos dice Daniel Goleman. Aprende mindfulness como complemento a hablar en público, comienza tu entrenamiento ahora, y en menos tiempo del que imaginas habrás cambiado la inseguridad por disfrute. ¿Te animas?

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