APRENDER A DECIR QUE NO

 “Lo más importante que aprendí a hacer después de los 40 años fue a decir no cuando es no”.

Gabriel García Márquez

Para decir no de forma adecuada y sin dañar la relación es necesario contar con una buena autoafirmación y con ciertas habilidades. Desde niños nos enseñan a ser amables y complacientes con los demás y muchas veces, sin darnos cuenta, a la vez estamos aprendiendo a dejar de lado nuestras necesidades e intereses. A menudo escuchamos “qué majo es fulanito, qué buena persona es menganita” cuando se trata de hablar de personas que satisfacen las necesidades ajenas. Tanto la sociedad como los entornos laborales aprecian mucho que nos mostremos siempre disponibles.

Pero, ¿qué ocurre si no somos capaces de poner límites? Pues que probablemente nos “dejaremos la piel” para cubrir las necesidades de los demás, olvidándonos de las nuestras.

Si quieres empezar a hacer lo que tú quieras y dejar de vivir pensando constantemente en satisfacer a los demás, aquí te dejo algunas de las claves:

1- Piensa para qué complaces a los demás. ¿Para que digan que eres una buena persona? ¿Eso es lo que te satisface realmente? Imagínate haciendo lo que quieras cuando quieras, sin dar explicaciones y pensando en tu felicidad. Seguro que alguna vez has probado a liberarte de la aprobación de los demás y lo has disfrutado. ¡Pues recuerda que eso es algo que puedes hacer todos los días!

2- ¿Crees que si dices que no no te van a querer, se enfadarán o no contarán contigo? Entonces estás decidiendo desde el miedo y la consecuencia es que te traicionas a ti mismo. Y piensa, además, otra cosa: si alguien se enfada porque alguna vez digas que no, ¿qué clase de sentimientos tiene hacia ti? Tal vez no te estén valorando como persona, ni tú tampoco.

3- Las personas de cuya aprobación estás pendiente piensan en sus objetivos. ¿Por qué no piensas tú en los tuyos? Cuando hagas algo que no te apetece solo por complacer a los demás, reflexiona sobre lo que quieres hacer la próxima vez y ponlo en primera persona: “La próxima vez YO QUIERO hacer…”

4- Repite todos los días, las veces que sea necesario, la siguiente frase: “Estoy en mi derecho de hacer y decir lo que yo quiera, siempre y cuando no vulnere los derechos de los demás”

5- Recuerda: cada uno es responsable de su felicidad. Tú eres responsable de la tuya, no de la de los demás.

Planifica tu entrenamiento y empieza poco a poco, por lo que te resulte más fácil. Y si se trata de enfrentarte a una conversación más difícil para ti, prepárate con antelación lo que quieres decir y no te salgas de ahí.

¡Ánimo y mucho éxito!

Herramientas de comunicación de la Programación Neurolingüística

En los años 70 del siglo XX, Richard Bandler y John Grinder crearon un modelo de comunicación que permitía aplicar herramientas muy poderosas y efectivas.

Estos autores estudiaron a tres profesionales extraordinariamente efectivos en su actividad terapéutica: Fritz Perls, creador de la escuela psicológica conocida con Gestalt, Virginia Satir, famosa por su capacidad para trabajar con familias y Milton Erickson, mundialmente famoso por su dominio de la Hipnosis.

La PNL trata de identificar los estados y comportamientos utilizados por las personas de éxito, para poder modelarlas y si es posible enseñar a otros para facilitar un cambio generativo.

¿Y por qué Programación Neurolingüística?

Programación por la habilidad para descubrir y utilizar los programas que empleamos en nuestra comunicación con nosotros mismos y con los demás.

Neuro: Recibimos información a través de nuestros cinco sentidos: visual, auditivo, kinestésico, olfativo y gustativo y nuestro sistema nervioso la procesa.

Lingüística: A través del lenguaje y de otros sistemas de comunicación no verbal, nuestras representaciones neuronales son codificadas, ordenadas y provistas de significado. Incluye: imágenes, sonidos, sensaciones, olores, sabores y palabras.

La PNL es una herramienta extraordinaria aplicable a todos los campos en los que importa comunicar mejor y con mayor eficacia: negociación, ventas, dirección de equipos, entrevistas de evaluación del desempeño, entrevistas de trabajo, oratoria, reuniones…

Aprendiendo técnicas de Programación Neurolingüística mejorarás tu comunicación en todos los ámbitos.

La importancia de la Imagen Personal en la comunicación

Nuestra imagen personal es “La Comunicadora”

Es la que habla de nosotros antes de que hablemos, nuestra tarjeta de visita y por ello, la llave de muchas puertas. ¿Quieres abrirlas?

Lo primero que debemos saber es que imagen proyectamos a los demás de nosotros mismos a  través de la indumentaria, peinado, maquillaje, saber estar, y expresión o lenguaje no verbal. Todo ello  hace que los demás se formen una opinión de nosotros, si nos ven distantes, cercanos, joviales, dinámicos, seguros, serios, divertidos……

Por eso muy importante conocernos, para potenciar mejorar o cambiar aquella parcela de nuestra imagen y conseguir que el mensaje que queremos enviar de nuestra personalidad sea fiable, correcto, comprensible y perdurable, aportando a nuestra imagen confianza.

                  

 

En asesoría de imagen tenemos las herramientas necesarias para que aprendas a través de códigos a proyectar tu personalidad.  Saber elegir en cada lugar y ocasión, los colores, las formas, las líneas, los volúmenes, en nuestra indumentaria. Tu habilidad para desenvolverte socialmente con naturalidad y el lenguaje no verbal (expresión) deben ser tus aliados.

Todos conocemos personas cuyo aspecto exterior es impecable, pero no se expresan correctamente. Algunas que al contrario son grandes oradores, pero su aspecto es desaliñado o  poco adecuado. E incluso personas con una alta formación académica que tienen dificultades para desenvolverse cómodamente y con naturalidad en situaciones determinadas.

 

TIP DE HOY:   QUE LA COMUNICADORA HABLE SIEMPRE BIEN DE TU IMAGEN

¡Hasta el próximo post!

Teresa Ponce

www.tereresaponce.es

 

¿Para qué necesitamos redactar en esta era digital?

En esta época digital en la que tecnología reina sobre todos nosotros hablar sobre la necesidad de una buena redacción puede resultar…  inútil, casi absurdo. Y más aún redactar sobre ello.

Por qué? Porque la tecnología, el bombardeo constante de imágenes, la información de rápido consumo nos invade, nos satura y perdemos de vista lo imprescindible que es para el ser humano leer y… escribir.

¿Para qué escribir si una imagen vale más que mil palabras? Pensemos en el mundo tecnológico, en las redes sociales, especialmente en Instagram. Hasta las cuentas más visuales tienen textos que dan su interpretación de la foto que publican, explican el porqué y el para qué de lo que nos enseñan. Las imágenes podemos interpretarlas como queramos, los textos no. así que tengamos en cuenta que cada vez que colgamos una foto en nuestras redes, si no redactamos un texto que la acompañe estamos perdiendo una oportunidad de  lanzar el mensaje que a nosotros nos interesa enviar.

Y no solo perdemos la oportunidad al publicar, los famosos algoritmos de las distintas plataformas premian con más visibilidad aquellas cuentas que generan más comentarios. Es decir, se considera más importante aquella cuenta de Instagram que recibe más comentarios, no la que tienen mejores fotos. Porque esos programadores que están detrás de las plataformas digitales se han dado cuenta que las redes sin interacciones son redes vacías, y no basta con poner un like o un corazoncito, lo relevante en comentar por medio de textos.

Algo que se mueve en el mundo tecnológico para valorar más una buena comunicación por escrito pero aún mucho camino por recorrer para no mirar por encima del hombro a los perfiles de humanidades.

Y es que todo empieza cuando somos más jóvenes y el sistema educativo que hemos creado nos hace elegir entre ciencias y letras. Parece que si se te da bien redactar no puedes valer para la física y al revés. Debes elegir entre ser un programador rarito  o un pirado de las novelas, no puedes valer para todo.

Precisamente en el mundo tecnológico, los equipos multidisciplinares, de formación más renacentista, son los más valorados a la hora de sacar adelante sus proyectos, según afirman profesionales como Cristina Aranda, directora de Intelygenz y cofundadora de MujeresTech.

Porque no podemos olvidar que Google funciona con palabras y que las webs y las redes nos explican con textos lo que pueden hacer por nosotros. Por eso una redacción eficiente es más que nunca necesaria en esta época digital.

Cristina Castejón

PON A DIETA A TU MIEDO

Ya hemos hablado en otros post sobre el miedo escénico. ¿Se puede superar?

La mayoría de las personas que son preguntadas acerca de sus sensaciones al hablar en público, coinciden en describir síntomas desagradables: temblores, sequedad de boca, malestar estomacal, palpitaciones, rubor… Son los síntomas fisiológicos que se producen como consecuencia del miedo escénico. Hay personas que no llegan ni siquiera a sentirlos, porque se rinden antes de ponerse delante de un público. Sufren “por adelantado” cosas que no han ocurrido.

Sobre el miedo se han escrito y dicho muchas cosas, desde claves para superarlo hasta afirmaciones que nos dicen que hay que aceptarlo. En la Escuela vemos frecuentemente personas que han conseguido superar un auténtico pánico y lo han convertido en algo de nervios, tranquilidad e incluso disfrute. Nosotros defendemos que se puede vencer el miedo escénico porque vemos a diario personas superándose. Por lo tanto, afirmamos que sí, se puede superar el miedo escénico.

Lo primero que debes saber es que el miedo escénico lo alimentas tú. Por lo tanto, dejar de alimentarlo es una decisión tuya.

¿Ya lo has decidido? Pues vamos allá. Aquí te vamos a proporcionar un par de trucos para que mantengas a tu miedo escénico a dieta. ¡Puede “adelgazar” tanto como tú quieras!

En primer lugar, te proponemos que contestes a estas preguntas.

  1. ¿En qué porcentaje contribuyes con tus pensamientos a alimentar tu miedo escénico?
  1. ¿En qué porcentaje quieres contribuir a alimentar tu seguridad?
  1. ¿Qué has hecho hasta ahora para conseguir vencer el miedo?
  1. ¿Qué estás dispuesto a hacer para lograrlo?
  1. ¿Piensas que te puede ocurrir algo malo al hablar en público?
  1. ¿Para qué te sirve pensar así? Haz una lista de los beneficios

Truco nº 1:

Si piensas que te puede pasar algo malo al hablar en público, ¡dale la vuelta! Y ahora piensa, tranquilamente, cuál de las dos opciones es más probable que te ocurra.

Por ejemplo:

“Pienso que me voy a olvidar de todo” => “Me voy a acordar de todo”

¿Qué es más probable que sea cierto? La opción positiva, seguro. Aunque puede que se te olvide alguna cosa, te acordarás de casi todo. Piensa que el público no sabe lo que vas a decir, por tanto no puede saber si te has olvidado de algo.

Truco nº 2:

Haz una lista de tus cualidades. ¿Cuáles son tus fortalezas a la hora de situarte delante del público? Piensa bien, ¡seguro que encuentras un montón! Y si no se te ocurren muchas, pregunta a una voz amiga.

Escribe tu lista y léela todos los días.

Recuerda, si quieres cambiar miedo por seguridad, es imprescindible que dejes de alimentar al primero y alimentes una nueva imagen de ti a diario.

Y de vez en cuando, mide tu progreso. Ya verás como cuando lleves unos días haciéndolo, comprobarás que funciona.

 

La comunicación en la era digital

Realmente llamamos así a esta forma de comunicación porque está fuertemente marcada por la tecnología, es por esto por lo que añadimos el término digital pero realmente no cambia el sentido de lo que entendemos por comunicarnos: proceso mediante el cual se transmite información de un punto a otro.

El hecho de usar las tecnologías para transmitir esta información es lo que hace que impacte en nuestros hábitos, los modifique lentamente o de forma disruptiva, acabando con cualquier hábito anterior.

La forma de entender la comunicación en la era digital depende en gran medida de nuestra edad y nuestra actitud, sí. Y es que siempre ha habido una brecha generacional en cuestión de valores, experiencias etc pero esta vez además hay que añadir una brecha tecnológica intergeneracional que nos hace entender la comunicación de forma diferente pero que nos da la oportunidad de aprender los unos de los otros, nativos digitales de nativos analógicos y viceversa.

El avance de las tecnologías es rápido, muy rápido y cambiante. La certeza ha desaparecido.

Comunicación era digital

¿Quiere decir esto que es incontrolable? no desde luego. Quiere decir que ha cambiado la base sobre la que sustentábamos nuestros conceptos y que necesitamos entender para poder actuar.

Los flujos de comunicación a través de la tecnología son globales, todos podemos acceder a estos flujos lo que nos abre las puertas a nuevas oportunidades, nuevas formas de aprender, de crear, de formar, de compartir, de trabajar, de actuar.

Para que resulte apasionante entrar en este flujo de comunicación global, esta forma de estar conectado al mundo, es necesario que cada uno lo hagamos como sintamos que es la mejor forma para hacerlo, no hay una forma única de hacerlo; la forma más apasionante es hacerlo A TU MANERA.

En la escuela vamos a proporcionaros el conocimiento, las herramientas y la experiencia para que, de una forma personalizada, encontréis la forma más adecuada de subiros a los flujos de comunicación de esta ya presente, era digital porque tú puedes crear futuro y formar parte activa de él.

¡Bienvenidos al Antropoceno!

La actitud ante el miedo escénico

En este blog ya hemos publicado varios artículos sobre el miedo escénico y formas de vencerlo.

En la Escuela Comunicando trabajamos con diferentes técnicas para adquirir seguridad, tanto a través del pensamiento positivo como a través de la actitud corporal. Contamos, asimismo, con diversas técnicas para calmar los nervios: la sonrisa, la respiración completa, la visualización, el entrenamiento en pensamiento positivo, la concentración, los anclajes… Estas y otras técnicas forman parte del conjunto de herramientas de las que disponemos para cambiar miedo escénico por disfrute.

 Sin embargo, no en todas las personas surten el mismo efecto y en el mismo periodo de tiempo. ¿Cuál es la diferencia? La actitud, sin duda. Y la actitud procede de nuestras creencias.

Para vencer el miedo escénico, previamente tenemos que creer que es posible vencerlo y a partir de ahí estar dispuestos a hacer lo necesario para conseguirlo.

Para creer que es posible vencer el miedo, puede que tengas que pasar por varias fases:

  1. Querer creer. Quieres creer que es posible superar tu miedo escénico porque esto tendrá repercusiones positivas para ti.
  2. Estar abierto a creer. Sucede cuando una experiencia estimulante fortalece tu motivación. Entonces empezarás a pensar que tal vez sí puedas vencer tu miedo escénico, aunque todavía no estés convencido.
  3. Creyendo ya. En esta fase, ya estarás comprometido con tu nueva creencia, que empezará a formar parte de tu realidad presente.
  4. Abierto a dudar. ¿Lo que creías antes es válido? ¿Lo que piensas es positivo? Puede que sientas frustración e incomodidad ante una nueva opción de aprendizaje. Es el momento de ver qué te aportaba de positivo tener la creencia que tenías antes y pasar a una nueva etapa.
  5. El museo de la historia personal. Mirarás hacia atrás y te resultará gratificante recordar lo que solías creer antes que te limitaba y haberlo superado.
  6. La confianza. Cuando ya tengas confianza en ti, cuando estés seguro de que lo que quieres que suceda va a suceder, orientarás tus acciones para que eso suceda.

Para pasar por todas estas fases con éxito, es imprescindible tener confianza y abrir tu mente a nuevas perspectivas. Y, por supuesto, dejar de un lado el sentido de la inmediatez. El miedo escénico no se supera en una hora, ni en cuatro. Necesitas tiempo, perseverancia y paciencia. De la misma manera que si quieres tener el bíceps desarrollado, tendrás que hacer ejercicios con regularidad y a lo largo del tiempo, para vencer el miedo escénico también.

Recuerda: Los ingredientes de la receta para vencer el miedo escénico son: paciencia, perseverancia, actitud y fitness emocional.

Si quieres más información pincha aquí.

La comunicación en el aula

¿Eres docente, profesor, maestro, formador? ¿Hasta qué punto te responsabilizas de tu forma de comunicar en el aula?

Todos hemos tenido profesores o formadores que han hecho que surja nuestra mejor versión (habitualmente, los menos) y otros que no nos han hecho amar la materia precisamente, desde clases soporíferas hasta otras “pasables”.

¿Dónde está la diferencia? En las habilidades comunicativas del formador. No basta con saber mucho de una materia: se trata de saberla transmitir, de hacer pensar, de hacer sentir, de que el alumno “viva” los contenidos, de motivar. Cuánto más hábil es el docente en materia de comunicación, más efectiva resultará la formación.

¿Qué tienen en común los formadores que nos hacen disfrutar, querer saber más y aumentan nuestra motivación?

  1. Saben crear un espacio seguro en el aula, en el que nadie es más ni menos que nadie, no hay juicios.
  2. Fomentan la relación con el alumno. Propicia que el alumno no se sienta “uno más”, sino único y especial.
  3. Saben utilizar el lenguaje de forma que motive a los alumnos a continuar aprendiendo.
  4. Utilizan el efecto Pigmalión. Existe el mito de que Pigmalión, escultor griego, se enamoró de una de sus estatuas y consiguió que ésta se convirtiera en un ser vivo. Extrapolado al aula, este concepto nos indica que los mejores formadores saben extraer lo mejor de cada uno de sus alumnos.
  5. Saben corregir de forma eficaz proporcionando al alumno una visión objetiva de su trabajo, dejando fuera los “muy mal”, “muy bien”. Habla de resultados, no de las personas.
  6. Saben hacer las preguntas adecuadas, encaminadas a que el alumno reflexione, decida, se comprometa y crea en sí mismo.
  7. Preparan minuciosamente sus clases, controlando los tiempos, estructura de los contenidos, utilizando una metodología que propicie el aprender haciendo.
  8. Velan por que todos los alumnos participen en su justa medida. Podemos encontrarnos en el aula con alumnos que no participan nunca o casi nunca y otros que monopolizan el tiempo de intervención. El formador eficaz lidera y modera los tiempos de intervención de forma adecuada.
  9. Explican a sus alumnos la finalidad de los ejercicios. Nuestro cerebro necesita orden, necesita entender. Explicar el “para qué” de las dinámicas ayuda a la participación y a interiorizar el aprendizaje.
  10. Tienen una buena puesta en escena. Sabe utilizar el lenguaje verbal, no verbal y paraverbal de forma que los alumnos deseen escuchar, ver, pensar y sentir en el aula, con los cerebros de profesor y alumnos sincronizados.

Hay mucho camino por recorrer en materia de formación. No basta con cambiar las Leyes: Todas las personas que nos dedicamos a la docencia podemos hacer mucho más para mejorar los resultados en el aula.

¡No os perdáis este video! Ilustra de una manera fantástica en qué consiste el efecto Pigmalión.

Pincha aquí para saber cómo puedes ampliar tus habilidades comunicativas.

Lo que puedes comunicar con tu voz

Muchas personas piensan que, a la hora de hablar en público, lo más importante es el contenido, lo que se dice. Por supuesto que es necesario conocer el tema sobre el que vas a hablar en profundidad, utilizar el lenguaje de forma eficaz y preparar una buena presentación, pero lo que más te va a ayudar a transmitir y a llegar a tu público es la puesta en escena, compuesta por el lenguaje corporal y el lenguaje paraverbal (la voz).

Comunicar con la voz

Aquí te dejamos una serie de preguntas para que chequees tu lenguaje paraverbal y algunos trucos para mejorarlo:

  1. ¿Qué volumen utilizas? Busca un volumen medio, dale un punto más de fuerza a tu volumen habitual. Puede que al principio te resulte extraño y poco natural. No te preocupes, con el tiempo formará parte de tu zona de confort.
  2. ¿A qué velocidad hablas? Demasiado deprisa puede resultar acelerado y puede hacer que a tu público no le dé tiempo de procesar todas las ideas. Demasiado despacio puede dormirles. Truco: Juega con las velocidades, ve variando. Di algunas palabras o sílabas más despacio, otras más deprisa y, en general, utiliza un ritmo intermedio.
  3. ¿Haces pausas y silencios? Puede ser que consideres que un silencio o una pausa significa que te has quedado en blanco y que tus interlocutores se van a dar cuenta. En absoluto. Un silencio proporciona fuerza a las palabras que acabas de decir y hace que éstas calen más en tu público.
  4. ¿Qué tal andas de entonaciones? Jugar con la velocidad, el timbre, las pausas, alargar palabras y variar volúmenes hará que tus entonaciones tengan muchos más matices.
  5. ¿Cómo vas de dicción? ¿Eres de los que pronuncia cada letra o a veces cuesta entenderte? Para articular mejor, abre bien la boca y pon atención a que suenen todas las letras.

Trabajando estos aspectos clave del lenguaje paraverbal conseguirás que tu comunicación sea más eficaz y llegue más a los demás. Trabaja, ensaya, lee en voz alta para ir desarrollando estas habilidades pero, sobre todo, ¡ponle pasión! Si te involucras en el mensaje, lo cuentas con entusiasmo y te gusta lo que dices, tu voz sonará con fuerza, firme, creíble y profesional. Esto hará que tu cuerpo se mueva en consonancia acompañando a tus palabras y el resultado seguro que es excelente.

Descubre cómo trabajar estos aspectos de la comunicación en www.escuelacomunicando.com

Cómo conseguir reuniones productivas

Las reuniones son una herramienta esencial para la comunicación interna de cualquier organización, aunque no siempre son productivas. Una reunión, para ser eficaz, tiene que seguir una estructura y contar con una persona que la lidere. De lo contrario puede convertirse en una conversación interminable en la que nos vamos de un tema a otro y en la que el más locuaz o el más insistente puede dominar la situación, aunque no se llegue a ninguna conclusión.

Una reunión no es una tertulia en la que los participantes exponen sus opiniones sin más. El objetivo de una reunión es tratar de uno o varios temas y definir nuevos objetivos, llegando a conclusiones que supongan un avance hacia las metas de una determinada área o a las de toda la organización.

Existen diferentes tipos de reuniones, algunas de ellas son:

  • Informativa (de un acontecimiento, de cambios, de resultados…)
  • Creativa, para generar ideas
  • Para tomar una decisión
  • De resolución de problemas
  • De planificación de objetivos

Primer paso: Preparación

Sea cual sea el tipo de reunión que vayas a celebrar, es necesaria una preparación previa, que incluirá los  siguientes pasos:

  1. Decidir qué asunto/s se van a tratar en la reunión
  2. Preparar la información
  3. Establecer el objetivo de la reunión:
  • Qué quieres conseguir
  • Para qué
  • Quiénes son las personas que asistirán
  • Cómo vas a comunicar, informar, preguntar… en función del objetivo que te hayas marcado
  • Cuándo quieres celebrar la reunión (día y hora)
  • Cuántos son los asistentes
  • Dónde va a tener lugar la reunión
  • Cuánto tiempo quieres que dure la reunión
  1. Realizar la convocatoria de la reunión, incluyendo:
  • Los temas a tratar
  • Nombre de los convocados
  • Fecha y hora de la reunión
  • Lugar de celebración

Segundo paso: Celebración

Aunque habrá alguna variación en función del tipo de reunión que quieras celebrar, en la fase de desarrollo sigue el siguiente esquema:

  • Exposición del objetivo de la reunión: Cuenta a los asistentes los temas a tratar y solicita su intervención.
  • Desarrollo del orden del día:
    Vela por el buen uso de la palabra, para que todos los participantes intervengan en igual medida. Puede que te encuentres con alguna persona que apenas participe y otras que monopolicen la reunión. Es misión del líder de la reunión ejercer de moderador y conseguir que el tiempo de intervención esté bien repartido.
    Por otro lado, asegúrate de que estáis hablando de los temas que forman parte del objetivo de la reunión y no de otros. Pon atención a que se respete el tiempo establecido para cada asunto.
  • Reformulación y conclusiones
    Es el momento de verificar que todos los participantes tengan claro cuál es el siguiente paso: qué habéis decidido, quién tiene que hacer qué, cuándo, en qué lugar y cómo.

Recuerda que la forma de comunicarnos es muy importante y que toda comunicación profesional, para ser efectiva, requiere de un trabajo previo y del desarrollo de habilidades.

Si quieres saber más sobre desarrollo de habilidades de comunicación puedes consultar aquí: https://www.escuelacomunicando.com/entrenamiento-grupal/